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“Operación Alba”: AMER recibe en Molina 25 camas articuladas para ayudar a quienes más las necesitan

Descargando camas en Local AMER
Descarga en Molina de Segura de las camas articuladas donadas a AMER por Fundación Valora, tras su traslado desde Barcelona.

La donación de Fundación Valora culmina tras más de un mes de gestiones y una cadena de colaboración que permitirá a AMER destinar las camas a quienes más las necesiten.

Liliana-
Liliana Benedetti

Las 25 camas articuladas llegaron este jueves 10 de septiembre a Molina de Segura después de más de un mes de gestiones, llamadas y coordinación. La operación, seguida por InfoMolina desde finales de julio en contacto con la presidenta de la Asociación Molinense de Enfermedades Raras (AMER), Mercedes Gil Cavero, culminó con la descarga y almacenamiento del material en el municipio.

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La llegada supone mucho más que trasladar 25 camas desde Barcelona hasta Molina. Detrás hay una cadena de personas y entidades que se ha ido formando para hacer posible la donación, organizar el transporte y disponer de un lugar donde guardar el material hasta que pueda llegar a quienes lo necesiten.

La donación procede de Fundación Valora y está formada por 25 camas articuladas con motor, usadas y en buen estado de funcionamiento. Algunas cuentan además con barreras laterales de protección que pueden retirarse.

Para AMER es una noticia especialmente importante. Las camas han quedado depositadas en Molina de Segura y, a partir de ahora, comienza otra parte del trabajo: coordinarse con otras asociaciones y estudiar las necesidades para que este material pueda llegar a personas y familias que realmente lo necesiten.

25 camas articuladas y una cadena solidaria iniciada a finales de julio

Transporte con colaboradores AMER
El material, ya en Molina de Segura, durante los trabajos de descarga y traslado hasta el espacio habilitado para su almacenamiento.

Nada de esto se ha organizado de un día para otro.

Mercedes Gil Cavero ha mantenido durante estas semanas las conversaciones y gestiones necesarias para sacar adelante una operación que comenzó a finales de julio y que ha requerido coordinar la donación, la recogida, el transporte desde Barcelona y el posterior almacenamiento en Molina de Segura.

El traslado partió de Barcelona y culminó este jueves en Molina de Segura, donde las camas fueron descargadas y llevadas al espacio habilitado para su almacenamiento.

También había que resolver una cuestión nada pequeña: dónde guardar 25 camas articuladas una vez llegaran al municipio.

La solución llegó gracias a uno de los integrantes de AMER, que ha cedido de forma desinteresada un espacio perteneciente a su familia que se encontraba sin uso. Allí podrán permanecer las camas mientras AMER organiza, junto a otras entidades, su futuro destino.

“Operación Alba”: un nombre cargado de significado para AMER

AMER ha dado a todo este dispositivo un nombre muy especial: “Operación Alba”.

Mercedes Gil nos explica que detrás de ese nombre están presentes muchas de las historias que han acompañado a la asociación y que siguen marcando su camino.

“Nuestras peques estrellas son las que nos dan luz para seguir. Natalia, Alba, Ainara, April y tantos otros peques que abrieron sus alas antes de tiempo. Nos dejaron una huella en nuestros corazones”.

Es una forma de recordar a quienes ya no están y, al mismo tiempo, de convertir ese recuerdo en ayuda para otras personas.

Porque el objetivo final de las camas es muy concreto: mejorar el día a día de personas con problemas de movilidad, enfermedades raras u otras necesidades que puedan beneficiarse de este tipo de material.

Un agradecimiento con muchos nombres propios

tres colaboradores de AMER
Antonio López Vidal, en el centro, junto a Juan Antonio y Javier Massó, colaboradores en la recepción de las camas de la “Operación Alba” en Molina de Segura.

Mercedes Gil ha querido que, al contar esta historia, no falte ninguno de los agradecimientos que han hecho posible la operación.

El primero es para Fundación Valora, responsable de canalizar la donación de las 25 camas, y para Oihana Moreno, de Llar la Mercè, con quien la presidenta de AMER tuvo la oportunidad de hablar directamente.

Durante esa conversación, Mercedes le explicó el trabajo que AMER desarrolla desde 2008, la realidad de las personas y familias con enfermedades raras y algunas de las necesidades que encuentran en su vida diaria.

Para Mercedes, aquella conversación permitió algo que AMER siempre ha defendido: poner nombres y personas detrás de cada necesidad.

El agradecimiento se extiende de manera especial a Guillermo Rojas, de GIRAS ONG, por su iniciativa, las gestiones realizadas y todo el trabajo logístico necesario para hacer viable el traslado.

También a Fernando Rubio, que ha participado directamente en este esfuerzo solidario.

Además de implicarse en las gestiones, Guillermo Rojas y Fernando Rubio sufragaron el coste del transporte de las camas desde Barcelona hasta Molina de Segura, un gasto imprescindible para que la donación pudiera materializarse.

AMER agradece igualmente la colaboración de Victoriano, de EMERGE Red Emergencias Cada Segundo Cuenta EMERGE GLOBAL®, que se desplazó desde Tarragona hasta Barcelona para encargarse de la recogida del material, y de Jesús López Tomás, por acompañar y colaborar durante el proceso.

En esta cadena de colaboración también han participado Fundación C1b3rprotec, Laura Giménez, Fernando Mairata de Anduiza y la Asociación En Construcción, junto al resto de personas y entidades implicadas en la Operación Alba.

A ellos se suman las personas que han hecho posible disponer de un lugar para almacenar las camas y los voluntarios que participaron en la descarga y colocación del material en Molina de Segura, entre ellos Juan Antonio, además de quienes se han ido sumando para echar una mano.

Son muchas personas para una misma operación y un mismo destino: que 25 camas que todavía pueden prestar servicio no se pierdan y terminen allí donde hagan falta.

El siguiente trabajo de AMER: encontrar a quienes las necesitan

La llegada del camión no cierra la operación.

Con las camas ya en Molina de Segura comienza ahora un nuevo trabajo para AMER. La asociación contactará y se coordinará con otras entidades para ir dando salida al material conforme se detecten personas que puedan necesitarlo.

Ese trabajo conecta directamente con la actividad que AMER desarrolla desde su nacimiento: acompañar a personas y familiares con enfermedades raras, orientarles y tratar de facilitar recursos que puedan mejorar su vida cotidiana.

Y las camas no son el único ejemplo.

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Una silla de ruedas, un andador o cualquier apoyo técnico adecuado puede marcar una diferencia importante para una persona con movilidad reducida: permitirle desplazarse, salir de casa o mantener una mayor relación con otras personas.

Sin olvidar a quienes cuidan

Mercedes Gil insiste también en una figura que muchas veces queda fuera del foco: las personas cuidadoras.

Familiares que están pendientes de medicación, desplazamientos, higiene, alimentación, citas médicas o simplemente de acompañar durante días especialmente difíciles.

Desde AMER reivindican que cualquier recurso que haga más cómoda y segura la vida de una persona dependiente también puede aliviar parte de la carga cotidiana de quien está a su lado.

Por eso estas 25 camas no se contemplan únicamente como material recibido. Cada una puede convertirse, cuando encuentre su destino, en una ayuda concreta dentro de una casa y para una familia concreta.

AMER, una trayectoria marcada por las personas y las familias

AMER y la realidad de las enfermedades raras han estado presentes en InfoMolina desde nuestros primeros números, tanto en la edición en papel como en el diario digital, dando espacio a sus actividades, a sus reivindicaciones y, sobre todo, a las historias de las personas y familias que conviven con estas enfermedades.

Mercedes Gil resume el camino de la asociación con una imagen que repite desde hace tiempo: seguir remando por quienes están, por quienes quedaron en el camino y por quienes vendrán.

foto de familia con la presidenta de AMER Recibiendo las camas
Mercedes Gil Cavero, presidenta de AMER, junto a colaboradores y voluntarios tras completar la recepción y descarga de las camas en Molina de Segura.

En ese recorrido continúa muy presente Daniel Martínez Riquelme, Dani, fundador de AMER, cuya huella sigue acompañando a la asociación.

También están presentes esos pequeños nombres que AMER nunca olvida. Natalia, Alba, Ainara, April y tantos otros niños y niñas que, como recuerda Mercedes, “abrieron sus alas antes de tiempo” y continúan dando sentido a muchas de las iniciativas que emprende la asociación.

Esta vez, ese esfuerzo se materializa en 25 camas articuladas y en una cadena de personas que ha trabajado durante semanas para que puedan llegar a quienes realmente las necesiten.

Va por ti, Dani”.

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