Traperos cuestiona el nuevo contrato de recogida de papel y cartón en Molina de Segura: “Hasta el último minuto hemos intentado dialogar”

Traperos Recicla ha hecho pública su preocupación por el nuevo contrato de recogida de papel y cartón en Molina de Segura, que el Ayuntamiento tramita mediante procedimiento abierto. La entidad sostiene que el nuevo procedimiento, a diferencia del anterior, no contempla la reserva para empresas de inserción y centros especiales de empleo de iniciativa social.
La decisión abre un nuevo escenario para una organización que lleva 20 años prestando este servicio en Molina de Segura y que vincula buena parte de su actividad a la incorporación laboral de personas en situación o riesgo de exclusión.
El Ayuntamiento presentó el nuevo contrato el pasado 1 de septiembre con un presupuesto base de 268.683,85 euros anuales, una duración inicial de un año prorrogable hasta cuatro y un procedimiento abierto a cualquier entidad que cumpla los requisitos. El alcalde, José Ángel Alfonso, defendió entonces que también podrán concurrir empresas de inserción y centros especiales de empleo y justificó el modelo en una mayor concurrencia y control del servicio. Infomolina publicó entonces las principales condiciones de la nueva contratación.
Ahora es Traperos quien explica públicamente qué supone para la entidad ese cambio y por qué considera importante que el contrato continúe reservado a organizaciones de carácter social.
El impacto del contrato de recogida de papel y cartón en Molina de Segura
Los datos facilitados por Traperos permiten dimensionar lo que está en juego para la organización. La entidad cifra en unas 30 personas los empleos vinculados actualmente al servicio, 23 de ellas en situación de vulnerabilidad o exclusión social.
Traperos Recicla mantiene una plantilla media superior a 42 personas al año y cuenta actualmente con 23 contratos de inserción. Durante 2026 ha contratado además a seis personas de Molina de Segura derivadas por los Servicios Sociales municipales y por programas de empleo del SEF.
La empresa cifra los ingresos relacionados con este contrato en 528.674,45 euros, alrededor del 65% de su financiación total. Durante el último año asegura haber invertido más de 250.000 euros en vehículos y equipamientos, además de renovar por cinco años el alquiler del Centro de Preparación para la Reutilización de Molina de Segura, con un coste aproximado de 3.000 euros mensuales.
Pero el malestar de Traperos va más allá de las cifras. La entidad habla de meses de desencuentros, intentos de mantener reuniones y dudas sobre los motivos que han llevado a modificar el modelo utilizado durante los últimos años.
Para conocer directamente su posición, Infomolina ha hablado con Paco López Vidal, coordinador general de Traperos de Emaús Murcia, que responde a nuestras preguntas sobre la nueva licitación, las conversaciones mantenidas con el Ayuntamiento, las posibles consecuencias para el proyecto de inserción y el futuro servicio de recogida de muebles y enseres.
Paco López Vidal: “Hasta el último minuto hemos intentado no llegar a esta situación”
¿Qué supone para Traperos que la nueva licitación salga sin reserva para empresas de inserción y centros especiales de empleo de iniciativa social?
Paco López Vidal: “Una decepción muy grande del equipo de gobierno. Durante los cuatro años y pico que llevamos con este último contrato no nos han dado muestras de que tenían estas pretensiones. Quitando estos últimos meses, nos hemos sentido vigilados y perseguidos desde un lugar de desconfianza que no llegábamos a entender.
Venimos realizando el servicio desde hace veinte años. En estos últimos diez hemos estado haciendo el servicio a través de contratos reservados, tal y como marca la Ley de Contratación Pública.
Esta corporación ha recibido premios por su compromiso con la contratación pública responsable por parte de Crysalia, Asociación de Empresas de Inserción de la Región de Murcia.
Tanto el alcalde como algunos concejales han expresado en discursos públicos y en entrevistas su apoyo incondicional a la inserción laboral a través de las empresas de inserción. Allá donde nos han invitado para hablar sobre nuestro trabajo, hemos dejado a este municipio siempre en el lugar más alto como ejemplo de compromiso con la inserción y con la aplicación de la ley.
No hemos tenido ni una incidencia en estos 20 años que nos llevara a una sanción por falta, ni leve ni grave, en el servicio. Todo lo hemos ido gestionando desde ese lugar amable de solucionar los problemas que siempre pueden surgir en un servicio tan complejo y tan propicio a la crítica ciudadana.
Todo bien, entonces, ¿qué ha pasado? Esta es nuestra sorpresa. Hace unos meses empezaron a caer sobre Traperos bulos y comentarios sobre nuestro trabajo que no se atenían a la verdad, como por ejemplo que hemos dicho a los vecinos que saquen los muebles a la calle y que nosotros pasaríamos en dos o tres días a recogerlos, o que el servicio que tenía que hacer un equipo de conductor y peón solo lo estaba haciendo un conductor.
Todo lo hemos ido demostrando con nuestros niveles de control, que ya son muchos: GPS, fichajes de entrada, fotos de todo lo que se recoge antes y después, con acceso a ellos de la concejalía.
Propusimos desde Traperos hacer un documento de incidencias donde ir reflejando todo lo que surgiera y anotando la solución de las mismas. Nos sorprendía que estábamos siendo vigilados excesivamente desde unos niveles de desconfianza inimaginables.
‘Queremos un servicio excelente’, siempre nos han dicho, y nuestra respuesta siempre ha sido: ‘Traperos también lo queremos’. No han escuchado nuestras propuestas, que vienen de la experiencia de 20 años.
De pronto personas que no sabían ni a lo que se le llama voluminoso en el sector se convirtieron en los que más sabían de gestión de residuos, de recogida domiciliaria y de la propia ley que regula estas actividades y la contratación de las mismas. Dicen que la ignorancia a veces es muy atrevida”.
¿Habéis solicitado formalmente una reunión con el Ayuntamiento antes o después?
Paco López Vidal: “Venimos un tiempo solicitando reunión con Alcaldía, con el primer teniente de alcalde, Concejalía de Medio Ambiente y otros concejales, y nos han ido diciendo que era una decisión compartida, que ningún cargo ni ninguna concejalía había tomado la decisión de sacar el contrato así, que era valoración de los técnicos.
Es extraño que los técnicos tomen decisiones políticas o influyan tanto que convenzan o arrastren a tomar decisiones políticas.
El caso es que se han ido pasando la pelota, negándose a reunirse con nosotros si era para tratar este tema.
En Traperos tenemos 30 años de experiencia, pero parece que no estábamos capacitados para dar nuestra opinión y/o para defendernos de los bulos que estaban corriendo”.
¿Habéis tenido contacto con ellos antes o después de tomar la decisión en Junta de Gobierno?
Paco López Vidal: “Hasta el último minuto hemos intentado no llegar a esta situación, dialogar. No ha sido posible.
Al día siguiente de decidir en Junta de Gobierno iniciar el proceso de contratación sin reserva, yo, como coordinador, después de pasar unas horas de tristeza, indignación, cansancio… me fui al despacho del alcalde para explicarle y pedirle explicaciones. Dos concejales más estaban con él.
Finalmente me reuní con ellos y allí se aclaró lo que se pudo. Mi sensación es que desconocían el alcance de esta fatal decisión, pero que iban a seguir adelante porque no podía ser de otra forma.
Curioso, nos informaron que Traperos, como empresa de inserción, podía también presentarse. Estaría bien que nos excluyeran de poder presentarnos”.
¿Qué consecuencias podría tener para el proyecto y para las personas vinculadas a los procesos de inserción laboral?
Paco López Vidal: “Para Traperos sería como levantarnos de las cenizas, pero sin duda lo haríamos.
Hace treinta años empezamos de la nada, sin dinero, sin medios. Los pobres y excluidos y los que luchamos por erradicar la pobreza estamos hechos de una piel porosa por donde se cuela la ternura, pero recia a la vez, capaz de sostener las inclemencias de los tiempos.
Para los compañeros y compañeras que por primera vez en su vida se están sintiendo útiles y dignos después de pasar por situaciones de sufrimiento y exclusión, supondría una nueva decepción de las instituciones y de la sociedad: abandono, basura”.
¿Esto solo afecta al papel y cartón o podría tener alguna repercusión en el servicio de recogida de muebles y enseres?
Paco López Vidal: “Acabamos de empezar. Después de este contrato viene el de voluminosos, muebles y enseres.
Para Traperos es el contrato estrella porque es pionero en toda la Región y a nivel estatal. Es un servicio de calidad y que se alinea perfectamente con la Ley de Residuos y Suelos Contaminados, permitiéndonos recuperar un porcentaje de muebles y enseres importante, y porque nos permite la contratación y acompañamiento de más de 20 personas en situación o riesgo de exclusión.
Ya le hemos dicho al equipo de gobierno que esperamos que no cometan el mismo error que con este contrato de sacarlo sin reserva. Confiamos en que no será así”.
¿Qué pasos vais a dar ahora?
Paco López Vidal: “Primero, seguir trabajando como todos los días, poniendo el alma en el trabajo, que es lo mejor que sabemos hacer.
Empezamos a dar los primeros pasos a las cuatro de la mañana recogiendo todos los enseres que van dejando por la calle, más de cien recogidas al día. Seguimos recogiendo en los domicilios, más de treinta recogidas al día.
También a las cuatro empezamos a recoger los 377 contenedores de cartón que hay en Molina y hacemos un recorrido para recoger el cartón que los comercios han dejado en la calle. Recogemos el papel en las oficinas de la Administración y colegios de Molina, y vuelta a empezar a las tres de la tarde, con un descanso de presencia en las calles de una hora, hasta las nueve de la noche. Todos los días de la semana.
A la vez que hacemos nuestro trabajo, desgraciadamente nos va a tocar dar todos los pasos necesarios en los ámbitos judiciales hasta el final, si hiciera falta, porque creemos firmemente que la ley está de nuestra parte.
También nos toca dar los pasos de información en redes sociales, en medios de comunicación, en acciones informativas sobre lo que está pasando, porque nos debemos a una población que nos quiere, nos anima, nos valora y también nos pide explicaciones, y porque nuestro compromiso va más allá de un sueldo, y es un compromiso con la vida, con las personas y con el medio ambiente.
Tocar los valores profundos es tocar esa herida que, una vez curada, nos hace crecer y que da sentido a la vida; pero que cuando vuelve a abrirse, es el corazón el que exige llegar hasta el final, porque lo que está en juego ya no es la herida, sino el propio sentido de la vida”.
Dos posiciones distintas sobre el modelo de contratación
El punto de discrepancia está claro. El Gobierno municipal defiende abrir la licitación a la concurrencia de cualquier empresa que reúna los requisitos, incluidas las empresas de inserción, y adjudicarla atendiendo a la oferta técnica y económica. Traperos considera, en cambio, que eliminar la reserva pone en riesgo un modelo que durante años ha unido la prestación del servicio con la inserción laboral de personas vulnerables.




