Vidas coloridas: Miriam Garlo y cinco artistas llevan el arte y la cultura a los muros de San Roque

Vidas coloridas ya forma parte del paisaje del barrio de San Roque de Molina de Segura. Dos nuevos murales, dirigidos por la artista molinense Miriam Garlo y realizados junto a otras cinco creadoras, reúnen escenas de lectura, música, baile y pintura con personas de diferentes edades como protagonistas.
La intervención nace de una propuesta impulsada por la Asociación de Vecinos de San Roque a través de los presupuestos participativos. El proyecto ha supuesto una inversión de 15.997,46 euros y ocupa dos espacios del barrio: uno en la Plaza de San Roque y otro en la calle Enrique Bernal Capel.
Vidas coloridas, una obra colectiva dirigida por Miriam Garlo

Garlo define el proyecto como un punto de encuentro entre personas distintas a través de la cultura. “Es la convergencia de personas de diferentes orígenes, edades y potencialidades que se han juntado en espacios diferentes para disfrutar del arte y la cultura y tejer red. De alguna manera, es la vida en sí”, explica.
La artista recibió el encargo para desarrollar la propuesta, pero las dimensiones de la intervención hicieron que buscara la colaboración de otras creadoras.
“Como era de muy grandes dimensiones y bastante amplio para mí sola, fui seleccionándolas a cada una”, señala Garlo. La autora insiste en que no se trataba simplemente de reunir personas para pintar una pared, sino de formar un equipo con experiencia artística.
“Son artistas, no son personas que se hayan puesto a dibujar. Son ilustradoras, conocen mucho el lenguaje creativo y el lenguaje de las bellas artes y han tenido la gentileza de trabajar conmigo para sacar juntas el proyecto”.
Junto a Miriam Garlo han participado Ana Planes, Leticia Blanco, Carmen Moreno, Sandra Pineda y Nuna Ninguna, según la documentación del proyecto.
Lectura, baile, pintura y música en cuatro escenas

Los murales están organizados en cuatro escenas vinculadas al arte y la cultura. En ellas aparecen personas leyendo, bailando, pintando o haciendo música, con distintas generaciones compartiendo los mismos espacios.
Las composiciones incorporan también manos y signos como parte del lenguaje visual de la obra. Palabras como “lectura”, “baile”, “pintura” y “música” sirven de hilo entre las escenas y refuerzan la idea que Garlo plantea para el conjunto: personas diferentes relacionándose a través de actividades culturales.
La creadora ya había trabajado anteriormente en otros murales de Molina de Segura, entre ellos La noria de Fátima, realizado en 2023 en el barrio de Fátima, y El ocio de los ochenta, de 2022, también en San Roque.
San Roque llevaba cuatro años detrás de los murales
El proyecto tiene también una historia vecinal. Santa Cruz García, presidente de la Asociación de Vecinos de San Roque, recuerda que la entidad llevaba años intentando sacar adelante la propuesta.
“Llevamos cuatro años detrás de ellos”, señaló durante la presentación. García agradeció especialmente el respaldo de los vecinos que votaron la iniciativa dentro de los presupuestos participativos.
También destacó la colaboración de los propietarios de los bajos sobre los que se han realizado las pinturas. “Desde el primer momento dijeron que podíamos disponer de las paredes”, explicó, citando a Pedro González, Capute, y a su hija María José.
Para el presidente de la asociación, la intervención forma parte del trabajo que realiza el colectivo para conseguir mejoras en el barrio: “Nosotros luchamos como asociación de vecinos por la mejora del barrio y, por ende, de toda la ciudad”.
La propuesta llegó a los presupuestos participativos y terminó convirtiéndose en los dos murales que ahora ocupan estas paredes de San Roque. La presentación pública se realizó este martes con la presencia de las artistas, representantes vecinales y responsables municipales.

La presentación de los murales contó ayer con la presencia del alcalde de Molina de Segura, José Ángel Alfonso; el concejal de Participación Ciudadana, Antonio Martínez; y la concejala de Cultura, María Hernández, junto a representantes vecinales y parte del equipo artístico.




