Molina de Segura, relato de futuro (2): una parada en El Rellano

RELATO | Por Paco Tortosa

Texto de ficción en forma de diálogo. Paco Tortosa traslada la acción a El Rellano, donde dos personajes conversan sobre paisaje, política, memoria y vida cotidiana en una Molina de Segura imaginada desde 2036. Segunda entrega de la serie.
2036, Agosto, El Rellano.
Antonio y Jesús estaban en La Pita. Un local para caminantes. Una taberna- refugio muy querida en la zona. Sentados a una mesa frente al macizo de La Pila. Habían llegado desde Molina con la línea de autobuses adaptados que bordeaban las tierras plantadas de romeros, tomillos, lavandas, espliegos y otras aromáticas. En el trayecto, Antonio no paraba de alabar el paisaje. Entre las tierras cultivadas, quedaban algunos cabezos cubiertos de espartales. A sus pies secaban las fibras de esparto que se convertirían en todo tipo de objetos útiles en poco tiempo.
-¿Qué te parece el cambio que han pegado estas tierras? Dijo Jesús.
-Me parece increíble el cambio. Antes eran tierras baldías y ahora están en plena producción. Hasta he visto algunas destilerías en el camino. ¿Se venden bien las esencias?
-Se venden bien. Los balnearios ayudan, también se exportan. Hay una industria de jabones naturales en marcha que se empieza a conocer a nivel internacional. Otra industria que funciona bien es el esparto y derivados. La gente, cada vez más, aprecia lo natural.
-Con tanta flor supongo que se hará mucha miel -Observó Antonio con un gesto de la cara.
-Sí, claro y la hay de cada flor. Sobre todo de Romero y lavanda. Se está buscando la denominación de origen, junto a otros municipios que empiezan a moverse como Abarán, Blanca, Fortuna y Abanilla.
Llega en ese momento una muchacha vestida con el traje típico murciano (refajo, corpiño, camisa y faltriqueña) para tomar nota de la consumición. Rápidamente, les ofrece lo que hay, para que elijan. Piden una ensalada de pimientos asados con vino de Bullas y de aperitivo zarangollo con cerveza fresca.
Siguen hablando:
-Se nota el cambio climático en la zona -comenta Antonio frotándose las manos.
-Es cierto -responde Jesús- El calentamiento global, debido a la parada de la corriente del golfo, aquí nos trae algo más de fresco. Y se agradece.
-Sí, pero está helando algunos lugares, como Irlanda o Galicia.
-Es lo que trae ser gobernados por locos o imbéciles.
-Cierto. En Guatemala apenas se habló de ellos.
-Supongo que sabrás lo que pasó con Trump. Dijo Jesús mientras se acomodaba en su silla.
-Algo se dijo. Parece que su guardia se encargó de él cuando iba a pulsar el botón nuclear. Nadie quiere ese final para la humanidad.
-Lo de Putin fue casi natural. Un infarto y se acabó la rata. Me alegré.
-Y el fascista Netanyahu fue detenido y llevado al tribunal de La Haya. Ahora descansa a la sombra. A gastos pagados.
-Eso me recuerda nuestra última conversación. Lo dejamos cuando hablamos del crecimiento de la ultraderecha entre nuestra juventud. ¿Recuerdas?
-Sí. Lo recuerdo. Lo cierto es que con la desaparición de Trump, Putin y Netanyahu, los pequeños aspirantes a sátrapas como Abascal en España o Meloni en Italia o los imbéciles de Hungría, Chile y Argentina se quedaron sin argumentos y sobre todo financiación. Y sin dinérico, dejaron de embaucar a la juventud. Por otro lado, los nuevos programas de educación que incluyen memoria de la guerra civil y formación democrática han hecho mucho bien en nuestros jóvenes.
-Otra cosa que me parece que hizo bien, sobre todo en Europa fue la ilegalización de los partidos no democráticos cómo la ultraderecha en general. A los partidos corruptos también les supuso una buena reforma. Tengo entendido que al Partido Popular Español le supuso una buena reforma de dirigentes que estuviesen limpios.
-Llegó la comida y los dos le dedicaron atención a los manjares sobre la mesa. La
-cerveza y el zarangollo estaban esquistos. Y qué decir del vino de Bullas y la ensalada de pimientos y cebollas asados con leña de olivo. Para rematar, de postre, pidieron unos paparajotes y unos cafeticos de olla.
Salieron de La Pita y justo enfrente, nada más cruzar la calle había un jardín botánico envuelto en un parque geológico de la región. Había allí toda clase de plantas autóctonas con sus correspondientes cartelitos. También había paneles explicativos del antiguo mar que nos cubría hace millones de años. Decían cómo en cierta época estábamos cubiertos por un mar de poca profundidad donde había arrecifes de coral e infinidad de peces nadando entre ellos. Luego ese mar se secó y dio lugar a las salinas que hay cerca de Molina de Segura. Un lugar a donde se iba a merendar cada 17 de Enero, día de San Antón. ¡Qué tiempos! Ambos disfrutaron del paseo mientras bajaban un poco la excelente comida que habían disfrutado. Pasaron al lado de la zona donde guardaban y compostaban los restos de poda de la zona. Ver aquello hizo que Antonio recordara algo.
-Jesús, ¿Qué pasó con lo del biogás?
-No lo hicieron. La presión popular ganó. Aquello era un proyecto donde nadaban las empresas cárnicas, las energéticas y algunos políticos corruptos. Cuando el pueblo descubrió el pastel lo denunció y la justicia hizo su trabajo. Además de la justicia, cuando Europa dictó leyes de protección animal que ponían trabas a las macro-granjas las plantas de biogás dejaron de tener excusas y rentabilidad.
-Lo de los derechos animales se está poniendo serio.
– Sí, Ya no se puede tener un perro grande en un piso pequeño. La caza está prohibida en casi todo el estado, y a los toros les queda poco.
-Me alegro.
Salieron del Jardín dejando unas monedas en la hucha dispuesta para recoger donativos para el mantenimiento de la infraestructura. Les había gustado y hay que ser agradecido.
Continuará…
Seguiremos imaginando.
Por supuesto podéis escribir a la dirección de correo o enviar un mensaje. Agradezco vuestras sugerencias y/o críticas.
Gracias por leer.
■ Paco Tortosa
La Tina de Cosas // C/Antonio Lacarcel, 9 Molina de Segura. // 968711363 – 616759560 // latinadecosas@gmail.com




