Felipe Hernández, ya es leyenda de Molina de Segura


Mañana por la mañana ya no veremos con los primeros rayos de sol, como era habitual, en torno a las 7 de la mañana, cuando ya tenía Felipe Hernández su primer estado WhatsApp, o el primer azote a la política en Facebook, tampoco veremos a media mañana la ilustre tienda abierta “Tejidos Hernández”, en la calle Mayor, Felipe se nos ha marchado para siempre, con la pena que la fibra óptica no llegue al cielo, para seguir siendo nuestra cita obligada cada mañana cuando nos levantábamos y cogíamos el móvil. Él sabía que era el momento que sus vecinos de Molina de Segura le dábamos los buenos días, visitando su estado o su página. Esto ocurría cada mañana en la Molina de Segura, que tanto amaba, al sorbo del primer café.
Un trágico final en su tienda de la calle Mayor
El sábado uno de los molinenses más ilustres a buen seguro de los últimos 100 años, estaría en el club de los 10, perdía la vida en la calle de su vida que tanto amaba, en el negocio de su vida que tanto amaba, y enganchado a la red que tanto amaba hasta las 10.43 horas de la mañana, fue el momento que vio entrar a sus hijos Felipe y Rosario, en su tienda, el día que se le había olvidado echar el seguro por dentro, sería asesinado (diga lo que diga la autopsia para sus vecinos) de la forma más rastrera del ser humano, cuando su propio hijo (con la fuerza de los 35 años) le reventaba con violencia la cara de un puñetazo a su propio padre (con la debilidad de los 65 años con marcapasos), cuando su propia hija médica le dejaba tirado como un perro, incumpliendo su primer deber como hija y sanitaria. Lo mataron dos veces como padre y como humano. El resto y los detalles ya sabemos todos lo que pasó, la noticia sobre la muerte de Felipe Hernández Medina ha dado la vuelta al país. Niños ricos de cuna que querían un puñado y míseros euros más a su enorme patrimonio que les dio su padre, como así indicaban los allí presentes, lo matan de la forma más cobarde. Felipe muere de la forma más valiente, cruzando malherido y buscando ayuda en sus vecinos para vivir, vecinos que lo dieron todo para salvarle la vida, pero no pudo ser. Las continuas rencillas en su casa, en su tienda donde iban a buscarlo, y sus desesperadas denuncias, de nada valió. Estaba apenas unos meses de su feliz jubilación y la cabeza llena de proyectos que le hacían feliz y le motivaba, pensando en el próximo 21 de marzo.
La despedida multitudinaria de un molinense ilustre


Tras ser detenidos los hijos pocas horas después en Archena, donde huyeron, pasarían el fin de semana en el calabozo, donde se negaron a declarar ante la policía. Mientras todo esto ocurría, a Felipe Hernández se le practicaba la autopsia, para que el lunes a las 13.00 horas fuera trasladado al Tanatorio de La Consolación para recibir el último adiós de sus gentes y vecinos. El tanatorio se quedaba pequeño, después se quedaba pequeña a las 19.15 su iglesia La Asunción, a pesar del intenso calor sus vecinos querían estar a su lado por última vez en su adiós definitivo terrenal. Aún seguimos sin creerlo. Con su única viuda legítima “Toñi” destrozada, tres de los últimos cuatro alcaldes que fueron protagonistas en redes, Eduardo Contreras, Eliseo García y José Ángel Alfonso, su familia de verdad, sus vecinos, sus amigos, sus conocidos y todo aquel que formó parte de la vida de Felipe nos despedíamos del que un día dijo aquello “Estoy aquí, para que Molina sea RT”.
Un legado imborrable en Molina de Segura
Mientras Molina de Segura daba ese último adiós a Felipe Hernández Medina, su hijo Felipe iba camino de prisión, comunicada y sin fianza, mientras que su hija queda libre con medidas cautelares. Felipe ya descansa eternamente en su cementerio natal, donde, a partir de ahora, será visita obligada en las rutas de Paco Mengual.
Molina de Segura, nunca te olvidará.





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