Molina de Segura ya no será igual, sin Felipe Hernández


El sábado 19 de julio, amanecía como uno de esos tantos sábados como le gustaban a Felipe, un hombre que ante todo hacía ciudad, a pesar de ser verano, cada sábado matinal Molina de Segura se viste de alegría y vida, con nuestro mercado y comercio, con el ir y venir de gentes por nuestras calles. Nadie podía imaginar que esa vida estaba a punto de terminar para este mítico personaje tan dramáticamente, lo que se iba a convertir en otra página de nuestra leyenda negra para uno de los personajes más ilustres y conocidos de nuestro pueblo, nuestro Felipe Hernández, un mítico de Molina de Segura, que ahora pasa a ser leyenda en nuestro municipio.
Una vida dedicada a su pueblo y a su tienda

Hijo de José Hernández y Dolores, del Llano de Molina, Felipe, nacido en Molina de Segura un 21 de marzo de 1960, (tenía 65 años) era el segundo de cuatro hermanos. Su padre, uno de los hermanos de Conservas La Rubia, fábrica ya abandonada, pero aún sigue en pie en la pedanía molinense. José sería el único de los hermanos que no quiso seguir con la industria familiar conservera, se trasladaba a Molina para fundar en 1948 una tienda llamada Tejidos Hernández, conocida como Los Camperos y que ahora regentaba Felipe con la friolera de 77 años de antigüedad, posiblemente la más antigua de Molina.

La tragedia en plena mañana de sábado
Como cualquier otro día, o como cualquier otro sábado, Felipe salía de su domicilio en el pasaje Doyca para abrir su tienda, siempre atento al WhatsApp, se conectaba por última vez a las 10:43, justo antes de que comenzara la gran tragedia que ha encogido el corazón a todos los molinenses. A buen seguro dejaba el teléfono ante la entrada de uno de sus tres hijos, para que a partir de ahí todo fuera una tragedia que costará olvidar a los molinenses. Tras una discusión fue golpeado por su hijo según los indicios y testigos, Felipe saldría de su tienda al grito de “me están pegando”, “me están pegando” para cruzar la calle, comenzar a sentirse mal, posiblemente por sus problemas cardiacos y desvanecerse para caer con la mala fortuna de golpearse en la cabeza y posiblemente fallecer casi en el acto. Si bien hasta las versiones oficiales, toca contar esta dramática historia, su historia, como él hubiese querido y seguro que me hubiese dado permiso, contando las cosas como suceden, Felipe era así, ahora toca esperar la autopsia, pero todo ocurrió así más o menos. Poco después su hijo, otros dicen también junto a su hija, serían detenidos en Archena, municipio donde vivían con su ex mujer.
El azote de la clase política
Pero si Felipe era conocido en Molina de Segura, como a él le gustaba decir, ya que si ponías Molina te rectificaba con aquello de Molina NO, Molina de Segura SÍ, era conocido más que por su vida de comerciante, que también, por ser un gran asiduo a las RRSS, eran su vida después de su labor comercial, donde sin duda encontró su gran devoción, lo que convirtió en su auténtica voz. Siempre se definía como amante de la religión, él marujeó y la política, en esta última pasión se convirtió en el auténtico azote de alcaldes en particular y políticos en general, a veces justamente otras no tan justas, pero siempre con valentía y con su cara por delante. Su página Política municipal en Facebook era de obligado seguimiento para muchos internautas, que solo unos pocos escribían, pero donde todos leíamos, a ver qué ha puesto Felipe hoy, seguro que eso lo hacíamos, sino todos, casi todos.
Ni Molina de Segura, ni las RRSS en Molina de Segura van a ser igual a partir de hoy, pero Felipe Hernández, como de una mala premonición, se explicaba y casi se despedía dejando lo que ahora es un legado, en Thader Televisión el pasado 27 de mayo, en un reportaje entrevista que causó furor y con gran seguimiento, porque Felipe nunca pasa desapercibido. Muchos hemos sido víctimas de sus críticas por RRSS, algunos injustamente como el que suscribe este artículo, también fui atacado por él, aunque yo no sea político, fui una víctima colateral por sus ataques que eran dirigidos para Esther Clavero cuando creé la plataforma Molina Todo Deporte, y es que a veces no se daba cuenta (quiero pensar) del daño que podía hacer. Pero si a Felipe y a mí nos unía una cosa, era sin duda que ni él ni yo somos rencorosos, lo perdoné y manteníamos una buena amistad. Eso sí, cada vez que me mandaba mensajes o una llamada, le decía aquello de: Felipe déjame tranquilo que yo paso de política, con lo que nunca le contestaba a sus preguntas. El pasado mes de junio me llamaba muy preocupado, al ser yo administrador de Molina de Segura al día, pidiéndome que borrara unos mensajes que le insultaban a él y a su negocio, no te preocupes Felipe, le contesté, los borro de inmediato, ante su agradecimiento, fue nuestra despedida terrenal.
Un adiós que deja huella
Felipe Hernández no merecía un final así, pegar a un padre ya merece cadena perpetua, fuera el motivo que fuera, ahora que cada palo aguante su vela, y que todo el peso de la justicia caiga sobre el autor de su muerte. Como si fuera un aviso a navegantes, ya fallecido, con su nombre en la página Política municipal, aparecía un mensaje de Felipe Hernández (dos horas después de su fallecimiento), dando la bienvenida a nuevos miembros, algo inexplicable, como si fuera un aviso, que Felipe sigue por aquí. Nos dejas un vacío muy grande, otros cogerán tu testigo como azote político, posiblemente donde ya no habrá continuación será en su tienda, donde hubo un tiempo que junto a Quico y después Tejidos Carbonell, fue una referencia del comercio textil, y donde llegó a vender como churros los tejidos de los Camperos, hasta siempre Felipe, dejas huella en nuestras vidas, con tus virtudes y defectos, los que te queríamos, sabíamos que solo necesitabas cariño, y solo los que te comprendimos, te lo dimos. Tu último adiós será multitudinario, porque hay personas que pasan por el mundo sin pasar desapercibidos. Tú eres uno de ellos, y ahora lloramos tu marcha.





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