Más tiempo libre y menos rutinas disparan el uso de pantallas entre menores, advierte el Hospital de Molina

El uso de pantallas en verano suele aumentar entre niños y adolescentes con el final del curso escolar y la llegada de las vacaciones, según advierte Ribera Hospital de Molina. El centro señala que la falta de horarios y el mayor tiempo libre favorecen que móviles, tabletas, videoconsolas y otros dispositivos ocupen más espacio en el ocio diario de los menores.
El psicólogo Juan Pablo López, de Ribera Hospital de Molina, explica que este incremento no se debe solo a que haya más horas disponibles. También influye la pérdida de la rutina escolar y de los estímulos que aporta el colegio durante el resto del año.
“El móvil o la consola se convierten en el recurso más rápido y accesible para no aburrirse, pero eso no significa que sea el más adecuado”, señala el especialista.
El uso de pantallas en verano puede desplazar otras rutinas saludables
Desde Ribera Hospital de Molina advierten de que un uso excesivo de dispositivos puede acabar sustituyendo actividades necesarias para el desarrollo de niños y adolescentes.
El hospital apunta a efectos como una peor calidad del sueño, más sedentarismo y menos tiempo dedicado al juego al aire libre, el deporte o la relación con otros menores.
“Durante el verano desaparecen los horarios marcados por el colegio y es frecuente que los menores recurran con mayor facilidad a la tecnología para entretenerse”, explica López.
El psicólogo añade que el reto está en encontrar un equilibrio que permita a los menores disfrutar del ocio digital sin dejar de lado la actividad física, el descanso y las relaciones sociales.
El hospital recomienda acompañamiento y límites adaptados a cada familia
Ribera Hospital de Molina defiende que el acompañamiento familiar puede ayudar a reducir la necesidad de recurrir de forma constante a la pantalla. Ese acompañamiento pasa por dedicar tiempo compartido a los menores y ofrecer alternativas de ocio.
López reconoce, aun así, que no todas las familias cuentan con el mismo tiempo libre durante el verano. Por eso, el equilibrio no siempre será igual y dependerá de la edad del menor y de las circunstancias de cada hogar.
El psicólogo recuerda que no se trata de prohibir las pantallas, sino de enseñar a utilizarlas de forma responsable.
“No se trata de prohibir las pantallas, sino de enseñar a utilizarlas de forma responsable”, concluye Juan Pablo López. El especialista añade que, si una familia tiene dificultades para gestionar este equilibrio, puede ser útil contar con el asesoramiento de un profesional.
Fuente: Ribera Hospital de Molina




