MOLINA

Reconocimiento a los 50 años de «Paco de Molina Floristería» en Molina de Segura

floristeria foto familia autoridades
firma-Liliana-Benedetti_web
Liliana Benedetti

Este sábado, 30 de noviembre, Molina de Segura celebró un homenaje a los 50 años de actividad comercial de Paco de Molina Floristas, un negocio que ha florecido junto a la ciudad y que se ha convertido en parte integral de su historia. El acto, realizado frente al local en el número 30 del Paseo Rosales, reunió a vecinos, autoridades y amigos de Francisco Cánovas Zamora, fundador de la floristería, para la colocación de una placa conmemorativa.

Un homenaje cargado de emociones

El evento comenzó a las 18:30 horas, con la presencia del alcalde de Molina de Segura, José Ángel Alfonso, acompañado de varios concejales del Ayuntamiento. También participó el párroco José León León, quien bendijo el establecimiento en un gesto simbólico de continuidad y gratitud.

Logo

En sus palabras, el alcalde destacó la dedicación de Francisco a la comunidad molinense:
«No solo se limitó a vender flores, sino que se involucró profundamente en la sociedad. Este legado está en buenas manos y simboliza cómo hacer crecer el comercio de Molina de Segura“.

Francisco agradeció el reconocimiento y destacó el papel de Esteban, su empleado de confianza y quien continuará al frente del negocio.
«Gracias a Dios, con nuestro servicio y nuestro arte, hemos llegado a estos cincuenta años. Espero que sigáis apoyando a Esteban y a su familia como si fuera yo mismo. Se lo merece», afirmó.

Por su parte, Esteban, quien asume el relevo generacional, expresó su orgullo y compromiso:
«Es un honor continuar el trabajo de este gran profesional. Espero que podamos seguir otros cincuenta años más», dijo entre aplausos de los asistentes.

Cinco décadas de esfuerzo y dedicación

La historia de Paco de Molina Floristas comenzó el 30 de noviembre de 1974, cuando Francisco, natural de La Raya (Murcia), abrió su primer local, Los Claveles, en la calle Santa Teresa. Apenas un año después, se estableció de forma definitiva en Molina, atraído por el auge comercial de la ciudad. En 1982, trasladó el negocio al Paseo Rosales, donde permanece hasta hoy.

A lo largo de su trayectoria, Francisco no solo consolidó su comercio, sino que también dejó su huella en el sector floral. Como miembro accionista de INTERFLORA y cofundador de ASEMFLOR (Asociación de Empresarios Floristas de la Región de Murcia), contribuyó a la promoción del arte floral en toda la región.

Tras el acto, nos comentó Francisco en una entrevista que estos años no han sido fáciles:
«Este es un trabajo estético, un arte efímero. Hemos pasado por muchas crisis, como la del 92 o la del 2008, pero siempre he creído en el valor de nuestro oficio y en el apoyo de nuestra comunidad». Francisco también recordó los inicios del negocio y el apoyo fundamental que recibió:
«Siempre he sido como una hormiguita. Gracias a mi madre, que me apoyó mucho al principio, y a la Virgen Santísima, he podido superar las dificultades y sacar adelante el negocio».

Sobre los retos enfrentados, destacó:
«Este es un trabajo que no tiene descanso. Cuanto más domingo, más fiesta, más trabajo. Muchas veces no puedes atender como quisieras porque no puedes tener aquí un ejército de trabajadores. Pero al final, gracias al esfuerzo y al trabajo constante, hemos salido adelante».

Finalmente, señaló la importancia de su equipo, especialmente de Esteban:
«Si a mí se me ha considerado un buen florista, Esteban creo que es un digno continuador mío. Con un poco de ayuda, puede seguir igual que yo».

Reflexiones y un mensaje a los jóvenes emprendedores

Durante nuestra conversación, Francisco también quiso dejar un mensaje para los jóvenes emprendedores de Molina de Segura, invitándolos a apostar por la ciudad:
«Que crean en Molina y que creen en ella. En el pasado, Paseo Rosales era nuestra ‘milla de oro’. Es importante que la juventud recupere el orgullo de ser molinense, se involucre en actividades sociales y piense en el futuro de nuestra ciudad. Solo así podremos volver a hacer de Molina un referente comercial y social».

A su vez, animó a los jóvenes a superar los desafíos actuales:
«Sé que hay dificultades, desde los centros comerciales hasta los impuestos, pero nada es imposible si se trabaja con esfuerzo, fe y confianza en la comunidad. Es crucial involucrarse y participar para hacer de Molina un lugar mejor».

Un legado que florece

El acto del sábado no solo marcó el reconocimiento de cinco décadas de trabajo, sino también el inicio de una nueva etapa para Paco de Molina Floristas. Con Esteban al frente, el legado de Francisco promete mantenerse vivo, enraizado en los valores de dedicación y servicio que siempre han caracterizado al comercio.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
anuncio 125
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Puedes revisar nuestra Política de Privacidad aquí