Molina de Segura Honra a Paco Vivas, Alcalde por Excelencia


Desde aquel mes de marzo de 1987 que el actual ayuntamiento abrió sus puertas, y con él su gran salón de plenos, muchas han sido las recepciones oficiales durante casi 40 años, el deporte, la política, la cultura, la sociedad, los títulos póstumos…, han pasado año tras año. Sin embargo, sin error a equivocarnos, el pasado jueves 4 de diciembre el templo más ilustre de nuestro ayuntamiento recibió con el título de Hijo Predilecto bajo el brazo a la que se puede considerar la madre de las recepciones en estas cuatro décadas, cuando Francisco Vivas Palazón, el que fuera primer alcalde de la democracia en Molina de Segura, el que se codeara con su majestad el Rey y la Reina, con Adolfo Suárez, con Felipe González y la crème de la crème de la política mejor catalogada en la historia de este país y la Transición, la de la Constitución Española y la Carta Magna, donde Paco Vivas estampó su firma como diputado, recibía un justo homenaje, tardío, pero necesario y justo.
Una etapa recordada por su honestidad y compromiso
El que recuerda la etapa de Paco Vivas como alcalde de nuestra población, allá por la legislatura 1979-1983, recuerdan la figura del alcalde del pueblo, el alcalde honrado y el alcalde con dos cojones, cuando ser alcalde no era síntoma de ser millonario. Eran tiempos que los políticos se dedicaban a servir al pueblo en lugar de servirse del pueblo, y donde Paco Vivas Palazón fue el mejor.
Con un sueldo de apenas 65.000 pesetas de la época, 400 euros al cambio, unos 1.400 € en la actualidad, sin un ayuntamiento —pues el de la calle Nueva vivía sus últimos meses de vida con peligro de derrumbe—, tuvo que alquilar al Pirrete un bajo y pisos encima de la extinguida discoteca Xanadú, para que Molina de Segura tuviese ayuntamiento.
Homenaje multitudinario a un alcalde que marcó una época
Aquel alcalde que destinaba las multas a los pobres del pueblo, aquel alcalde que, por su valentía y manos limpias, se ganó el respeto de por vida de los ciudadanos de nuestra villa, los de antes y los de ahora. Pudo por su coraje y bravura hacer carrera en política como diputado que fue, pero preferiría dejar Madrid para ser alcalde de su pueblo. Con aquel 127 que tantas veces sus ruedas fueron pinchadas por los dinosaurios de la época, primero recorrió la región, para después empapelar las paredes de Molina por aquel candidato del PSOE.
Con un salón de plenos hasta la bandera, donde no pudo faltar su amigo y también exalcalde Eduardo Contreras, la también exdiputada y única presidenta de la comunidad Antonia Martínez, Andrés Palazón y la actual política municipal, rodeada de amigos, vecinos y familiares, Paco Vivas tuvo una soberbia recepción y reconocimiento del que es su pueblo y por el que tanto dio.
Una noche de emociones y recuerdos imborrables
Con unos emotivos hijos que no pudieron evitar emocionarse, pues, aparte de gran político, fue un gran cabeza de familia, con el sonido de la guitarra de Juan Llorente, lo que ocurrió en aquel salón de plenos pasará a los anales de nuestra historia, de un Paco Vivas que desarrolló el discurso más largo y corto a la vez, pues entre anécdotas e historias, nunca antes el salón de plenos vivió tanta historia, incluyendo sus anécdotas con el actual Rey Felipe VI, la carta que le escribió Felipe González o tantos recuerdos de su barrio del Castillo, el barrio de Fátima donde vivió y vive, pasando por su infancia y juventud con ríos y ríos de recuerdos. Pero nadie mejor que uno de los cronistas de esta villa, como Victoriano García Guillén, el Chucho, para relatar la vida y obra de Paco Vivas.

Por Victoriano el Chucho
PACO VIVAS, ALCALDE.- Creo oportuno recordar a Francisco Vivas Palazón, el alcalde elegido en aquellas primeras elecciones municipales tras la dictadura.
Hijo del tío Paco «de las Novelas» y de Ángeles «la Moralas», su vida es la de un hombre de postguerra, marcado por la muerte prematura de su padre, que por sus ideales republicanos se dejó la salud en las cárceles franquistas, y a su esposa viuda con 34 años y cuatro hijos, la mayor de 9 y la menor de 1 año.
Desde que era un crío presenció muchos actos de injusticia y los esfuerzos de su madre vendiendo por los mercados cuadros, mecedoras o paraguas para sacarlos adelante, siempre con el sambenito de ser la viuda de un rojo.
Siguiendo los pasos de su hermano Pepe Vivas, que ya luchaba en la clandestinidad por la restauración de la democracia y que fue el primer secretario general del PSOE de Molina de Segura en 1977, Paco sería elegido diputado en las Cortes Constituyentes el 15 de junio desde ese mismo año, cuando como él mismo contaba, todavía estaba reciente la muerte de Franco y la gente de la derecha más radical, protegidos por esa policía que tanto los había hecho correr, le amenazaban y pinchaban las ruedas de su Seat 127.
El paso de Paco por las Cortes ha supuesto posiblemente uno de los mayores reconocimientos a un político molinense, teniendo en cuenta que era un hombre corriente, un joven de aquellos que llamaban «los descamisados», que no vestían traje, sino ropa de obrero, de persona normal de la calle; que no había podido asistir más que a las clases del maestro Navillo. Un hombre llano y con vocación de mejorar las cosas formando parte de aquel sueño por el que otros se habían dejado la vida en el camino.
El 3 de abril de 1979 fue elegido alcalde de Molina de Segura, siendo el primer regidor socialista desde la guerra civil, en un mandato que estaba marcado por los cambios que se estaban produciendo, en las instituciones y en la calle, para modernizar un país en el que se le dio voz y voto a esa otra España que había estado silenciada cuatro décadas.
Paco Vivas sigue siendo recordado hoy como un político honesto y del pueblo, que defendió sus ideas con ímpetu, como defendió antes, en su época como sindicalista en Mometalic, a sus compañeros. Una persona de esas que dignificó la política, porque tanto él como su hermano Pepe trabajaron por los molinenses y no para enriquecerse.
Hasta no hace mucho en alguna pared abandonada se podía leer aquella proclama que decía, Vota Paco Vivas, Alcalde.
Por Molina de Segura pasarán y pasaron muchos alcaldes y alcaldesas y pasarán, pero a buen seguro, ninguno como Paco Vivas, un alcalde honrado que entró y se marchó con las manos limpias.




