MOLINA

Ángel Ayuso Moreno, una vida entre la policía nacional y el deporte

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Un homenaje a Ángel Ayuso Moreno, un molinense ejemplar que dedicó su vida a la Policía Nacional, el deporte y a construir una comunidad mejor en Molina de Segura.

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Paco Ayuso

Se marcha el año 2024 y con el solemne aniversario que este año se le ha otorgado en sus 200 años de vida a la Policía Nacional, y que estos días recibía la medalla de oro del ayuntamiento de Molina de Segura. Por ello queremos traer como homenaje a uno de nuestros ilustres vecinos, Ángel Ayuso Moreno, que estas Navidades cumplirá su 82 cumpleaños y que dedico medio siglo de su vida a la Policía Nacional, hasta que su último destino lo trajo a Molina donde se afincó junto a su familia de por vida, como unos Molinenses más desde 1978 a nuestros días.

 Había nacido en Murcia un 10 de diciembre de 1942, hijo de un afamado sastre murciano (Francisco Ayuso) y una chulapa madrileña (Inocencia Moreno), que se habían conocido cuando ella vino a ver las procesiones de Murcia. Tuvo dos hermanos que también terminaría afincados en Molina de Segura, Francisco Ayuso, aquel que trajo al Atlético de Madrid a nuestra villa en 1973, y Juana Ayuso, en la urbanización Los Conejos, una de las primeras pobladoras en su construcción en 1974 y en la que termino fijando su residencia.

Tras iniciarse junto a su padre en el oficio de sastre, mientras alternaba como portero del Real Murcia juvenil, decidió cuando era un veinteañero a inscribirse en la academia de Policía, tras ser llamado a filas, se graduaría en la academia de Canillas de Vallecas (Madrid) en 1970. Contrae matrimonio ese mismo año con Mari Carmen García de Espinardo y donde también gran parte de su familia (madre y hermanas) se afincaron en Molina, a la que conoció en Murcia cuando a esta se le cayeron las llaves al suelo y galantemente Ángel se las cogió, desde entonces hasta ahora, medio siglo después sigue viviendo su historia de amor, tuvo tres retoños, Mari Carmen, Ángel Daniel y Nuria.

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En septiembre de 1970 es destinado a San Sebastián en los años duros de E.T.A. y el franquismo, donde día si y día también eran sirenas para arriba y para abajo, allí permanece hasta 1973 donde es destinado a Valencia, en la capital del Turia permanece hasta 1978 cuando solicita el destino de Molina de Segura, y se lo conceden. Se traslada a vivir con su familia a nuestra población para ejercer en el antiguo cuartel, hoy centro Las Balsas, donde vive intensamente como policía nacional las décadas de los 80, 90 y primeros años del actual siglo. En 1992 vuelve a vivir su último destino, en las olimpiadas de Barcelona destinado en Badalona, tras la finalización de estas, regresa a Molina donde ya terminaría su carrera profesional en el año 2008 con 66 años de edad, de aquel policía que comenzó con los grises para terminar en marrón viviendo en el cuerpo toda la transición española, y los años más importantes de transformación en este país.

 Como anécdotas las veces que tuvo que tomar las uvas de servicio en el cuartel junto a su familia, o aquella vez que cuando salía de su domicilio con el uniforme después de comer para regresar a comisaria y se encontró con un ladrón intentando robarle su 600, y es que hay cacos que son torpes por naturaleza.

Su vida como policía la compartió con su gran pasión, el atletismo, su primera carrera en 1979 en Molina de Segura, para terminar, retirándose en 2019 corriendo su última San Silvestre, antes había ganado y corrido casi un centenar de pruebas populares por toda la región. Tras su retirada de la Policía Nacional, sin tiempo que perder, se embarca en la federación murciana de fútbol, llevando el departamento de material y acompañando a las selecciones territoriales por todo el país en los campeonatos durante 14 años, donde fue toda una institución. También perteneció al Imperial Promesas.

De carácter alegre y cachondo que siempre te saca una sonrisa, buena persona, amable y siempre con un carácter positivo, de esos que hacen mejores personas a quien lo rodean, por ello no se nos ocurría mejor ejemplo que uno de esos tantos Policías, que vinieron destinados a Molina y ya se quedaron aquí para siempre, pero uno de los que dejo huella sin duda fue Ángel Ayuso Moreno, una vida entre la policía y el deporte. Un ejemplo de vida de lo que es ser un policía Nacional. Un gran hombre, una buena persona y un gran molinense.

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