La Unión Molinense rompe la historia del futbol Molinense, ya en promoción de ascenso


Una espera de 45 años para el fútbol molinense
Y es que son 45 años de fútbol en Molina de Segura, buscando la categoría de bronce, con más fracasos que éxitos en el grupo XIII, y donde está vez si, de forma más que solvente a falta de cuatro jornadas del final, la Unión Molinense, jugara los primeros play-offs de ascenso, hoy promoción a Segunda RFEF para Molina de Segura, por cabezonería expresa de su presidente Juan Fabrilo Perea.
Una derrota intrascendente en Lorca, antes de la celebración
El pasado miércoles la Unión Molinense disputaba su encuentro atrasado en Lorca, con derrota por la mínima (1-0) y donde los de Raúl Guillén, fueron superiores a su rival, merced a los dos disparos al palo en la segunda parte que podía haber cambiado el cuento. Con este resultado los unionenses decían adiós virtualmente, que no matemáticamente al título, con lo que la siguiente estación era asegurar cuanto antes la permanencia, cosa que ocurría con la victoria del Muleño al Pulpileño en encuentro adelantado a la jornada que se disputara el domingo, la Unión Molinense, recibirá al deportivo Marítimo donde el encuentro será una fiesta, con ya el equipo clasificado a la promoción de ascenso oficialmente.
El nuevo objetivo: asegurar la segunda plaza
Ahora el primer objetivo en las cuatro jornadas finales, donde a buen seguro habrá rotaciones como premio a los menos utilizados, sin dejar de mirar el resultado y la competición, los unionenses buscarán como primer objetivo la segunda posición, una vez que el título se hace ya muy complicado.
Del sueño frustrado de los años 80 a una realidad en 2024
El éxito de este equipo cierra una crónica negra futbolística de casi medio siglo, cuando allá por la temporada 1980-81 el club Deportivo Molinense debutaba con aires de grandeza en tercera división con el objetivo de subir primero a segunda B, para después a la segunda división, la temporada 82-83 después del Mundial el objetivo era estar a un pie de la primera división, con un presupuesto millonario 62 millones de pesetas de la época, hoy 400.000 euros, con un plantel plagado de ilustres ex jugadores de primera y segunda división, aquel Molinense 80-81, después de un gran inicio, casi acaba descendiendo.
El factor Fabrilo: la ambición que impulsó a la Unión Molinense
Desde entonces hasta ahora, han sido ocasiones contadas las que el futbol molinense luchó por los play-offs, las más reales las dos temporadas anteriores, bajo la batuta de Juando Martínez como director deportivo se rozó la promoción, hace dos le falto un punto, la pasada empatados a puntos se quedó fuera. Con la marcha de Juando y la llegada de Nico a la dirección deportiva tras colgar las botas, parecía que iba a ser una temporada de transición, tras los dos batacazos de morir en la orilla, y con una bajada del presupuesto muy considerable.
Pero la cabezonería de su presidente, Juan Fabrilo Perea hizo que a la tercera fuera la definitiva, de puertas para fuera parecía que comulgaba con una temporada de transición, objetivo de permanencia, pero esta no era la misma que de puertas para dentro, donde su conocida ambición y a pesar de menor recursos seguía con la idea fija de buscar la promoción de ascenso y poner el equipo en la segunda RFEF. De la mano de Nico y Raúl Guillén, el objetivo ha sido coser y cantar, pues no se puede definir de otra manera, el equipo que menos partidos ha perdido (solo tres), donde llegó a ser uno de lo cuatro invictos del país, con 12 puntos que le van a sobrar, y donde hasta el último tercio de la competición ha luchado por el título y sigue luchando matemáticamente, donde a buen seguro la competición aún dará alguna sorpresa. ¡Pero el arma más grande que ha tenido el equipo, es que en sus 30 jornadas, nunca ha sido inferior a ninguno de sus rivales, lo que será su gran baza en la promoción de ascenso, donde Raúl Guillén no ha terminado su trabajo, pues quiere el ascenso, si o sí!!
Un reto histórico: Molina de Segura en promoción de ascenso a Segunda RFEF
La Unión Molinense pone así por primera vez al fútbol molinense donde le corresponde, han sido casi cinco décadas de fracasos, o de ser las cenicientas del grupo XIII en la mayoría de presencias, algo inexplicable en el fútbol regional por la densidad de habitantes de Molina de Segura, ahora con nombre propio Juan Fabrilo, y apellidos como Nico y Guillén, la Unión Molinense jugara y buscara el ascenso a segunda RFEF, la promoción de ascenso 2024-25.




