La Verdadera Historia de Pedro García Rodríguez “PERICO”


Las RRSS son caprichosas, como así demostró estos días, la Unión Molinense, como antes el Club de Fútbol Molina, cada verano presenta a los integrantes de sus equipos. Jugadores y cuerpo técnico pasan uno a uno por la red. El caso de Perico no es nuevo, pues año tras año es presentado en las distintas plataformas. Hablar de Perico siempre es símbolo de éxito en la red, pero esta vez todo se fue de las manos.
De una presentación habitual a un fenómeno viral
Ni en 2022, ni en 2023, ni en 2024, la presentación de Pedro García Rodríguez “Perico” pasó de unos cuantos “me gusta” y bonitos comentarios de sus vecinos y compañeros del fútbol. Fruto de la casualidad, esta vez todo fue diferente. Pronto se hizo viral y, lo que en un principio fue muy bonito, terminó siendo un plato de mal gusto, cuando lo que se hace viral termina siendo el foco de los indeseables.
Si analizamos los comentarios, de cada 100, los mensajes positivos fueron 90. Por el contrario, los indeseables solo aportaban un 10%. La parte negativa fue la que hizo que medios nacionales se hicieran eco de lo malo, pero no de lo bueno.
La verdadera historia de Perico
Pero en InfoMolina vamos a contar la verdadera historia de Pedro, muy lejos de la malintencionada de otros. Pedro o Perico, como siempre lo conocemos, es todo corazón y no se merecía la parte negativa, y mucho menos que le diéramos protagonismo a los innombrables.
Su pasión por el fútbol y su pasión por ayudar hicieron que, hace más de dos décadas, asiduo a la liga de empresas, donde ayudaba a los equipos, luego en tiempos del Club de Fútbol Molina en tercera división, junto a otro mítico ya desaparecido como “El Tobarreño”, se acercara a los partidos simplemente para ayudar. Con su mochila y su botella de agua, que ofrecía a todo el mundo en los días de calor, y con una camiseta de cualquier equipo del mundo —sea el Boca Juniors, el Manchester, el Celta de Vigo, el Atlético de Madrid o cualquiera de su inmensa colección— se posicionaba en la banda para que no se perdiera ni un balón, a la velocidad de la luz. No se perdía ni un balón, ni hay portero rival capaz de perder el tiempo con resultado a favor, pues antes de que saliera uno, ya tenía otro listo.
Un vecino querido y un utillero ejemplar
Amante de los pájaros, de Bob Marley —de ahí su característico físico—, se esconde una gran persona y muy querida en Molina de Segura. En su coraza de timidez solo tiene buenas palabras para todo el mundo. Trabajador incansable, que aparte de ejercer todo el trabajo de utilería del equipo, pone los carteles del partido por las calles de Molina y siempre está para todo.
Solo Perico, y nada más que Perico, ha sido capaz de poner en el mapa al fútbol molinense, a la Unión Molinense y a Molina de Segura. Lo único que es cierto es que ya se ha convertido en el mejor utillero de España. Nosotros ya lo sabíamos; ahora ya lo sabe todo el mundo. Quédense con este Perico. El resto de artículos llenos de morbo, y destacando los insultos y el odio, mándenlos a la papelera de reciclaje, pues Perico no se lo merece.
La ola pasará
La ola pasará; ya está pasando de por sí. Los medios nacionales, ya sin morbo, muestran poco interés por el Club de Molina, ni por su historia, ni por sus gestas. Pero no se preocupen: para divulgar lo bueno de nuestro fútbol, ya estamos nosotros.




