En 1986 volvieron las Procesiones a Molina de Segura

La Semana Santa molinense cumple cuatro décadas desde el regreso de los desfiles procesionales a las calles del municipio, tras más de veinte años de ausencia.

Se aproxima la Semana Santa y no será la de este año 2026 una más. El fervor de los molinenses por su Semana de Pasión es ya una realidad 40 años después de que regresaran a nuestras calles las procesiones en Molina de Segura, que habían procesionado por última vez en 1963.
Del origen a la prohibición
Las primeras procesiones en Molina de Segura datan del año 1610, solo interrumpidas durante la Guerra Civil, cuando solo las había en la zona nacional, y en Molina de Segura había desaparecido todo su patrimonio religioso en las hogueras.
En 1945 volvían tras la guerra las procesiones, que perduraron hasta 1963. La falta de esculturas en los primeros años por la quema de santos en el conflicto bélico, y mientras Bernabé Gil tallaba sin descanso las nuevas esculturas, hacía que los pasos entonces los formaran personas.
Las múltiples polémicas de los últimos desfiles de principios de los sesenta, entre cofradías —llegaron a las manos en plena procesión—, párrocos que también peleaban por la autoridad de las cofradías e industriales dueños de los pasos que querían que pasaran por sus calles, habían llevado a la Diócesis de Cartagena a prohibir literalmente las procesiones en Molina de Segura. Nuestra villa dejó de ser cofrade durante dos décadas.
El regreso de las procesiones en Molina de Segura
En 1985, un grupo de entusiastas comenzó a organizar el regreso de nuestras procesiones. Comenzaron a rescatar pasos olvidados y abandonados en almacenes, restaurarlos, crear las nuevas cofradías…, para que un Miércoles de Ceniza, aquel 18 de febrero de 1986, volviera a nuestras calles la primera procesión con el Vía Crucis y sus estaciones desde la Iglesia de la Asunción hasta la Ermita de San Roque, 23 años después.
La primera cofradía reestructurada sería la del Santísimo Cristo de las Penas, originaria de 1945 y que volvía a procesionar en 1986.
Las cofradías que fueron ampliando la Semana Santa
Con aquella primera procesión pronto se unirían otras cofradías. En 1991, la del Santo Entierro recuperando el Cristo del Sepulcro. Aquel Viernes Santo por la noche, Molina de Segura ponía en alza su segunda procesión y cofradía.
En 1995 llegaba la del Domingo de Resurrección. Dos años después, en 1997, nace la cofradía de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén con la mítica procesión de la Burrica.
La gran guinda sería en el año 2007, cuando nace la procesión de los niños para completar una gran cartelera en nuestra Semana de Pasión.
Eso sí, con la deuda pendiente de una cofradía y procesión en la mañana de Viernes Santo, que, visto lo visto, va para largo su recuperación, y donde Molina queda desierta en la mañana grande de la Semana Santa.




