Pleno extraordinario en Molina: vecinos y Ayuntamiento chocan por la planta de biogás

Esta mañana, el Ayuntamiento de Molina de Segura celebró un pleno extraordinario para abordar la controvertida instalación de una planta de biogás en el Polígono La Polvorista, un proyecto que ha generado una intensa oposición vecinal. Durante el pleno, representantes ciudadanos, concejales de los diferentes grupos políticos y el alcalde expusieron sus posturas sobre las implicaciones sociales, medioambientales y legales del proyecto. La sesión concluyó con la retirada de la moción presentada por el PSOE, lo que marcó el cierre de un debate cargado de tensiones y reproches.
Vecinos exponen sus preocupaciones por la planta de biogás
La sesión comenzó con la intervención de varios representantes vecinales, quienes expresaron su oposición a la ubicación de la planta debido a su proximidad a núcleos urbanos, colegios y al campus de la Universidad de Murcia.
Intervención de María José Cánovas, portavoz de plataformas vecinales
Cánovas, en representación de las asociaciones vecinales de la Ribera de Molina, Agridulce y otras áreas afectadas, cuestionó la falta de información previa y consulta pública antes de la autorización del proyecto. Criticó que no se hubiera informado a la ciudadanía, incumpliendo normativas locales, regionales e internacionales sobre participación ciudadana en asuntos medioambientales. También señaló que la planta vulnera las normas urbanísticas del PGOU de Molina, que limitan la instalación de industrias especiales en polígonos no especializados.
En un extenso alegato, pidió la paralización inmediata de las obras y propuso la creación de un ecoparque municipal que gestionara residuos de forma sostenible y alejado de zonas residenciales.
Intervención de Manuela Martínez, vecina afectada
Martínez intervino a título personal y en representación de otros vecinos, reiterando que la oposición no es contra el biogás como energía renovable, sino contra la ubicación de la planta, a solo 700 metros de un colegio y zonas habitadas. Denunció que el procesamiento de 36.000 toneladas anuales de residuos orgánicos generará problemas de olores, contaminación y salud pública.
Además, Martínez señaló que el pasado 27 de noviembre, Podemos Región de Murcia presentó en la Asamblea Regional una propuesta de moratoria para la instalación de plantas de biogás mientras no exista una normativa medioambiental regional, la cual fue rechazada con los votos en contra de PP, Vox y PSOE. También, nos informó que el pasado martes Podemos solicitó la realización de una consulta pública sobre la instalación de estas plantas, propuesta que no prosperó debido al voto en contra de PP y Vox. Martínez instó a los concejales a anteponer el interés público y actuar en beneficio de los vecinos.
Josefina Pérez Amorós, portavoz de «No a la Planta de Biogás de Molina de Segura»
Pérez Amorós enumeró los riesgos asociados a la planta, como posibles explosiones, emisiones tóxicas y contaminación de aguas subterráneas. También cuestionó la transparencia de la empresa promotora, calificando la información facilitada como incompleta y sesgada.
Pidió a los concejales que revisaran la normativa local para que este tipo de instalaciones no puedan ubicarse cerca de áreas residenciales o educativas y reiteró el lema de la plataforma: “Biogás sí, pero no cerca de nuestras familias”.




Moción del PSOE y enmienda de PP y Vox: dos posturas enfrentadas
El debate político estuvo marcado por la moción presentada por el PSOE y la enmienda de sustitución propuesta por PP y Vox, que reflejaron enfoques opuestos sobre cómo gestionar la instalación de la planta.
La moción del PSOE
El PSOE solicitó:
- Suspender las obras hasta que la Comunidad Autónoma elabore una normativa específica sobre plantas de biogás.
- Promover la participación ciudadana para consensuar decisiones.
- Realizar un informe técnico independiente sobre los impactos ambientales, sociales y económicos del proyecto.
- Garantizar que este y futuros proyectos cuenten con todas las garantías legales y ambientales.
La enmienda de PP y Vox
La enmienda rechazaba paralizar las obras, argumentando que el proyecto cuenta con autorizaciones legales definitivas. En su lugar, propusieron:
- Instar al Gobierno de España a elaborar una normativa nacional sobre plantas de biogás.
- Reforzar los controles ambientales de la planta.
- Modificar la normativa urbanística local para establecer distancias mínimas entre este tipo de instalaciones y zonas residenciales.
PP y Vox señalaron que el PSOE había impulsado el proyecto desde 2021 y acusaron a los socialistas de falta de transparencia en su gestión.
Debate entre los concejales: reproches cruzados y propuestas de consenso
El concejal de Medio Ambiente, José Manuel Hernández Revelles (VOX), acusó al PSOE de “hipocresía política”, al iniciar el expediente durante su mandato y ahora oponerse al proyecto. Defendió que la planta es legal y que el Ayuntamiento no puede frenar su construcción, pero sí garantizar que cumpla la normativa vigente.
Por su parte, Eliseo García Cantó (PSOE) negó que su grupo político hubiera impulsado la planta y acusó al actual equipo de gobierno de falta de sensibilidad con los vecinos. Pidió buscar alternativas consensuadas, como limitar los residuos procesados en la planta y explorar su posible reubicación.
Intervención final del alcalde y retirada de la moción
El alcalde cerró el pleno expresando su apoyo a los vecinos, pero señaló que el proyecto cuenta con autorizaciones ambientales y urbanísticas emitidas por la Comunidad Autónoma, lo que limita las competencias del Ayuntamiento. Sin embargo, anunció medidas vinculantes para garantizar que la planta minimice su impacto:
- Restricción de residuos: prohibir purines, lodos y cadáveres de animales.
- Transparencia: publicación de mediciones ambientales y supervisión de emisiones.
- Compromiso laboral y social: priorizar contrataciones locales y realizar informes periódicos de impacto.
- Modificación del PGOU: establecer distancias mínimas para futuras instalaciones similares.
Tras la intervención del alcalde, el PSOE retiró su moción por no estar de acuerdo con la enmienda, y el pleno extraordinario concluyó.
El pleno extraordinario evidenció las tensiones entre el cumplimiento normativo del proyecto y las demandas vecinales. Mientras PP y Vox defendieron la viabilidad legal del proyecto con mayores controles, el PSOE insistió en reconsiderar su ubicación para atender las preocupaciones ciudadanas. El debate sigue abierto y la planta de biogás, aunque legalmente viable, enfrenta un fuerte rechazo social.
Nota de prensa del PSOE sobre la planta de biogás
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de Molina de Segura, en un comunicado posterior al pleno, lamentó lo que calificaron como una «falta de compromiso del PP y Vox con los vecinos afectados» al rechazar la moción presentada para frenar la instalación de la planta. Según el PSOE, esta decisión contradice las demandas ciudadanas, respaldadas por más de 2.000 firmas recogidas en contra del proyecto.
El comunicado, firmado por Isabel Gadea, portavoz del grupo socialista, y Eliseo García Cantó, subrayó los siguientes puntos:
- El PP y Vox, en su enmienda, reconocieron que la planta podría paralizarse, pero decidieron no tomar medidas al respecto.
- Denunciaron la celeridad inusual con la que se tramitaron las licencias y autorizaciones del proyecto en comparación con otros expedientes municipales.
- Recordaron que la licencia de obra fue otorgada el 1 de julio de 2024, y el pasado 5 de noviembre se aprobó la autorización para la inyección de biometano en la planta.
Desde el PSOE señalaron que el pleno fue una oportunidad perdida para anteponer los intereses de la ciudadanía. “Hoy se ha perdido una oportunidad de oro para demostrar que el bienestar de los vecinos está por encima de cualquier otra consideración”, declaró Eliseo García Cantó durante su intervención.
El PSOE también reiteró su compromiso de seguir trabajando junto a los vecinos y asociaciones afectadas para garantizar la transparencia y buscar soluciones que atiendan sus preocupaciones.




