Los alumnos montan una instalación de energía solar en el Centro de Formación de Molina de Segura como práctica real

El Centro de Formación de la Concejalía de Formación y Empleo de Molina de Segura contará con una instalación de energía solar en el Centro de Formación realizada por el propio alumnado del curso de Montaje y Mantenimiento de Instalaciones Fotovoltaicas, según informa el Ayuntamiento. El sistema, montado durante las últimas semanas como parte de la formación práctica, abastecerá parte del consumo eléctrico del edificio donde el grupo se ha formado durante los últimos cuatro meses.
Según lo trasladado en la nota municipal, el proyecto se ha desarrollado bajo supervisión docente y se ha planteado como una instalación real, operativa y con las protecciones exigidas por la normativa. El alcalde, José Ángel Alfonso, ha señalado que el alumnado ha participado directamente en el montaje del sistema que empezará a generar energía para el propio centro.
Cómo es la instalación de energía solar en el Centro de Formación
De acuerdo con los datos facilitados, la instalación está compuesta por ocho módulos fotovoltaicos de 550 W, lo que suma una potencia pico instalada de 4.400 W. Como elemento principal, incorpora un inversor fotovoltaico Huawei de 3,5 kW, además de las protecciones eléctricas requeridas para garantizar el funcionamiento y la seguridad de la instalación.
Del aula al tejado: una práctica ligada al empleo
La nota subraya que, para parte del alumnado, este trabajo ha supuesto el primer contacto con una instalación fotovoltaica de cierta envergadura, aplicando contenidos de electricidad, normativa técnica, seguridad laboral y uso de herramientas y materiales propios del sector. El Ayuntamiento enmarca esta experiencia en la creciente demanda de perfiles técnicos vinculados a la transición energética.

Producción estimada, ahorro y reducción de emisiones
Según las estimaciones incluidas en el comunicado, con la potencia instalada y las horas de sol pico medias de la zona, el sistema podría generar entre 5.000 y 6.500 kWh al año, en función de la meteorología y la irradiación.
En términos ambientales, el Ayuntamiento calcula que esa producción permitiría evitar la emisión de entre 2.000 y 2.600 kg de CO₂ al año. A lo largo de una vida útil estimada de al menos 25 años (con mantenimiento adecuado), el ahorro acumulado podría superar las 50 toneladas de CO₂.
En el apartado económico, la nota señala que el autoconsumo puede traducirse en un ahorro anual de entre 800 y 1.200 euros en la factura eléctrica del centro, dependiendo de los precios del mercado y del consumo.
Monitorización y uso didáctico para futuras ediciones del curso
El comunicado añade que el inversor incorpora monitorización en tiempo real, con datos sobre producción, consumo y CO₂ evitado accesibles en una plataforma digital. Según la nota, esa información también se utilizará como apoyo didáctico para futuros grupos del curso, al poder analizar el comportamiento de una instalación real en funcionamiento.
La instalación ya está en marcha, con los paneles operativos y el seguimiento de la producción previsto a través del sistema de monitorización.




