Molina de Segura activa ayudas para combatir la pobreza energética en 2025

El Ayuntamiento de Molina de Segura ha lanzado por primera vez una convocatoria de ayudas municipales destinadas a luchar contra la pobreza energética en el municipio. La iniciativa ha sido presentada por la concejala de Vivienda, Rocío Cózar, junto al técnico municipal de Vivienda, Armando Mira.
Dos líneas de ayuda para la pobreza energética
La convocatoria contempla dos líneas de subvenciones dirigidas a mejorar la situación de los hogares más vulnerables:
1. Ayuda directa al consumo energético: Esta línea está orientada a cubrir gastos de energía en la vivienda habitual, con un límite máximo de 48 euros. Está dirigida a pensionistas mayores de 65 años, personas que perciben pensión de viudedad, o personas desempleadas de larga duración que hayan agotado su prestación por desempleo.
Para poder optar a esta ayuda, es necesario ser propietario o usufructuario de una única vivienda situada en Molina de Segura, que debe constituir la residencia habitual del solicitante. Se exige estar empadronado en la vivienda desde al menos un año antes de la presentación de la solicitud.
2. Subvenciones para eficiencia energética: Esta segunda línea subvenciona a cualquier ciudadano del municipio que cumpla ciertos umbrales de renta, determinados en función del número de miembros de la unidad de convivencia o por pertenecer a colectivos especiales (familias numerosas, monoparentales, con personas con discapacidad o dependientes).
Las ayudas cubren el 80% del coste de compra e instalación de ventanas, hasta un máximo de 2.000 euros. Además, también se contempla una subvención del 50% del coste de compra de electrodomésticos eficientes, con un límite de 250 euros.
El objetivo: combatir la pobreza energética y mejorar la eficiencia
La pobreza energética se define como la situación en la que un hogar no puede cubrir sus necesidades energéticas básicas debido a ingresos insuficientes, y a menudo se ve agravada por condiciones de vivienda poco eficientes. Entre sus manifestaciones están la dificultad para mantener una temperatura adecuada en el hogar, el retraso en el pago de facturas, o un gasto energético excesivo en relación con los ingresos disponibles.
Esta medida municipal se enmarca dentro de la estrategia nacional para reducir la pobreza energética y está alineada con los objetivos de descarbonización de la Unión Europea.




