

Molina de Segura abrió ayer con emoción sus Fiestas Patronales 2025 con el tradicional Pregón, celebrado en el Teatro Villa de Molina. A las 19:30 h, el escenario se vistió de solemnidad y memoria para acoger al pregonero de este año, Luis García Mondéjar, exjefe de Protocolo del Ayuntamiento, quien ofreció un discurso cargado de historia, sensibilidad y homenaje a las raíces festivas de la localidad.
Un pregón de tiempo, tradición y memoria
García Mondéjar inició su intervención con una reflexión sobre el paso del tiempo y su vínculo con la celebración festiva:
“Las fiestas de antaño y las fiestas de hogaño, recorrido en síntesis para no cansaros… Estamos hechos de innumerables ayeres, de inmensos presentes y empeñados en inabarcables mañanas”, señaló, citando a Borges y estableciendo así un hilo conductor entre pasado, presente y futuro.
El pregonero destacó que el tiempo no solo es cronológico, sino profundamente emocional, tejido de vivencias colectivas y personales que se entrelazan cada septiembre en Molina. Subrayó la importancia de las raíces, de las generaciones que se cruzan y de cómo esto marca la forma de vivir las fiestas.
“Venimos de aquellas mañanas, de dianas, gigantes y cabezudos y el tío de la chirimaita con las que comenzaban las fiestas de la primera mitad del siglo pasado”, recordó entre la emoción contenida del público.



Música local y grandes nombres: un patrimonio que suena
En otro momento del pregón, García Mondéjar realizó un repaso por la evolución musical de las fiestas patronales de Molina de Segura, con una mención especial al auge que se vivió en los años 60 y 70:
“A finales de los años sesenta, la comisión de fiestas tira la casa por la ventana y contratan por primera vez a un artista nacional: Miguel Ríos. Poco después, en la recién inaugurada terraza municipal, Camilo Sesto, Los Mismos, Nino Bravo y Mari Trini”, rememoró con entusiasmo.
Además, puso en valor a los artistas locales, como el Grupo Guanábana, la Orquesta Casablanca o Tomato, y quiso hacer un sentido homenaje a Rosendo García Avellán, guitarrista molinense:
“Quiero dejar esta noche en nuestra memoria el recuerdo de un bohemio inolvidable… Rosendo García Avellán, uno de los mejores guitarristas pop que ha conocido este pueblo”, afirmó emocionado.
En su repaso a los pilares sociales que conforman el tejido festivo de Molina, García Mondéjar incluyó también un reconocimiento al deporte local, con una mención especial a Paco Ayuso y Jesús Maeso, destacando su labor en la difusión del deporte molinense y su compromiso con la comunidad.

Maestro Espada puso el broche musical a la noche
Finalizado el pregón, el dúo musical MAESTRO ESPADA, formado por los hermanos Alejandro (Álex Juárez) y Víctor Hernández (Rey Lobo), ofreció una actuación que conectó con el público y cerró la velada con ritmo y emoción, dando paso al inicio musical de las fiestas.
El grupo, conocido por fusionar estilos y melodías con acento propio, fue la primera gran actuación en un calendario festivo que, tal como anunció el pregonero, “es ciertamente impresionante” en esta edición 2025.

Despedida con versos y un ¡Viva! a las fiestas
Luis García Mondéjar cerró su intervención con un poema cargado de ternura e imágenes de la infancia, evocando los caballitos de feria y las noches de estrellas:
“Pegasos, lindos Pegasos, caballitos de madera.
Yo conocí, siendo niño, la alegría de dar vueltas sobre un corcel colorado en una noche de fiesta.
En el aire polvoriento chispeaban las candelas, y la noche azul ardía, toda sembrada de estrellas.”
Tras la lectura, pronunció sus últimas palabras con emoción:
“¡Viva la Virgen de la Consolación! ¡Viva las fiestas de Molina! Muchísimas gracias.”
Sus palabras finales pusieron el broche poético a una tarde llena de recuerdos, emociones y tradición.




