Molina de Segura inicia la contratación de un aparcamiento disuasorio en La Ribera con 108 plazas

El Ayuntamiento de Molina de Segura ha iniciado la contratación de las obras de un aparcamiento disuasorio en La Ribera, una actuación con una inversión municipal de 527.000 euros que sumará 108 plazas para turismos, de las que 3 estarán reservadas para personas con movilidad reducida.
La Junta de Gobierno Local ha aprobado el proyecto y el arranque del expediente de contratación. La nueva infraestructura se levantará sobre una parcela municipal con acceso a la carretera MU-560, a unos 300 metros del centro de la pedanía.
El proyecto incluye además 12 plazas para vehículos de dos ruedas. El objetivo es aliviar la falta de estacionamiento en la vía pública, un problema que se acentúa en momentos de mayor afluencia de vecinos y visitantes, como ocurre durante las fiestas patronales.
El aparcamiento disuasorio en La Ribera busca reducir tráfico en el centro
La ubicación elegida permitirá dejar el vehículo fuera del núcleo más céntrico y completar el recorrido a pie. El aparcamiento estará conectado con el centro urbano mediante un paso semaforizado enlazado con la acera existente junto a la carretera RM-560, en la margen opuesta a la parcela.
Con este diseño, el nuevo espacio no solo ampliará la oferta de estacionamiento público en la pedanía. También pretende rebajar la circulación de coches en la zona centro y facilitar los desplazamientos peatonales.
Qué obras se harán en la parcela
La actuación prevé el acondicionamiento completo del solar para su uso como aparcamiento en superficie. Entre los trabajos previstos figuran la instalación de iluminación en todo el recinto y la colocación de canalizaciones subterráneas para incorporar en el futuro cámaras de videovigilancia.
El Consistorio aplica así en La Ribera el mismo modelo que ya impulsa en el casco urbano de Molina de Segura, con una red de aparcamientos disuasorios situada cerca de zonas céntricas y de los principales accesos.
Plazo previsto de ejecución
El plazo de ejecución de las obras será de seis meses a partir de la adjudicación del contrato.
La nueva infraestructura busca responder a una de las carencias habituales de la pedanía: la escasez de plazas de aparcamiento en la calle, sobre todo en fechas con mayor movimiento de tráfico y visitantes.




