El joven Vincenzo Antenucci es despedido en Molina de Segura, su corazón no pudo más


Una espera sin final feliz
El preparador físico italiano Vincenzo Antenucci (28 años), conocido como Vicen, actualmente militaba en las filas de El Palmar en tercera división, fallecía el pasado martes en el hospital Virgen de la Arrixaca, tras permanecer tres días en la uci y su corazón muy dañado dejara de latir. Vicen estaba esperando un corazón para trasplantarle y tener una oportunidad de vivir, en un país como España que es líder en donaciones y trasplantes 33 años consecutivos, y a pesar de ser puesto con urgencia en el primer puesto de la lista de espera, el corazón nunca llego.
Un debate necesario sobre la donación de órganos
Algo esteremos haciendo mal sin duda, cuando siendo líderes, no hemos podido darle la oportunidad a este joven deportista, y tal vez sea el momento de abrir un debate, si las donaciones de órganos, a pesar de la generosidad demostrada de los españoles, ha de pasar a ser obligatoria la donación en lugar de voluntaria, abrir un prólogo de concienciación a familiares en los minutos finales de partido, que tal vez hasta en los momentos más duros les pueda servir de alivio a sus familiares, que un trocito de un ser querido además de seguir vivo pueda dar vida. Ojalá el caso de Vincenzo Antenucci, sea un antes y un después.
Vincenzo y su vínculo con Molina de Segura

Vicen que como decimos y como su propio nombre indica es italiano, aterrizo en la Región de Murcia hace 8 años para estudiar preparación física, vivía en Murcia, pero siempre tuvo un gran vínculo con Molina, hasta el punto que hizo las prácticas en nuestra villa. El pasado mes de mayo lo conocimos en el estadio Sánchez Cánovas, en el último partido de liga entre el Molinense y El Palmar, cuando el Molinense perdió la promoción de ascenso con un gol en el descuento del Lorca ante el Alcantarilla.
Un recuerdo imborrable
Tras el pitido final los jugadores del molinense por el desánimo marcharon rápidos a vestuarios, los de El Palmar lo hicieron sin prisas, allí junto al banderín del córner coincidimos mis buenos amigos Mata que se retiraba y jugo en Molina temporadas atrás o el Torreño David Jiménez entre otros, entre esos otros Vicen, y allí le hicimos esta fotografía que adjuntamos en la portada, Vincenzo Antenucci el del chándal azul junto a sus jugadores de equipo. Aquello fue en mayo pasado, en el mes de diciembre, en plenas Navidades, tras una neumonía, se detectó su dolencia.
Dolor y frustración
Como fotógrafo futbolístico los últimos 20 años, si hay una cosa que me supera, es cuando fallece alguien que paso por delante de mi cámara como Vincenzo Antenucci, pero posiblemente sienta más frustración, el pensar que con esta mentalidad no le dimos una oportunidad, cuando en un país donde desgraciadamente fallece una media de 1.200 personas diarias, el corazón que necesitaba Vicen, hoy se lo están comiendo los gusanos.
Un legado que debe perdurar
Ojalá la muerte de Vincenzo Antenucci marque un antes y un después, en la importancia de ser donantes de órganos, hemos aprendido a reciclar los materiales, pero no reciclar la vida.
Último adiós
Vincenzo Antenucci, sería velado en Molina de Segura en un tanatorio Virgen de la Consolación que quedo pequeño, para después ser repatriado a su país, descanse en paz otro gran guerrero.




