Molina de Segura pone en marcha una comunidad energética con enfoque social

El Ayuntamiento de Molina de Segura ha anunciado la puesta en marcha de un proyecto piloto de comunidad energética local con el objetivo de reducir la pobreza energética, especialmente entre hogares en situación de vulnerabilidad. Según informan fuentes municipales, el proyecto nace tras la firma de un convenio de colaboración con el Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de la Región de Murcia (COITIRM).
La firma del convenio se ha celebrado este viernes, 7 de noviembre, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, con la participación del alcalde, José Ángel Alfonso; el decano del COITIRM, Miguel Ángel Sola; la concejala de Vivienda, Rocío Cózar; y el director técnico de la Oficina de Transformación Comunitaria del COITIRM, Francisco Espín.
El proyecto, que lleva por nombre Comunidad Energética Municipal de Molina de Segura, se plantea como una estrategia para impulsar el autoconsumo energético mediante fuentes renovables, con el apoyo técnico de la Oficina de Transformación Comunitaria del COITIRM.
¿Qué es una comunidad energética y a quién va dirigida?
Una comunidad energética es una entidad legal que permite a ciudadanos, empresas y administraciones locales generar, gestionar y consumir su propia energía. En este caso, según señalan desde la Concejalía de Vivienda, el proyecto se promueve desde el consistorio con un enfoque centrado en priorizar a los colectivos más vulnerables.
Gracias a este modelo, explican desde el Ayuntamiento, es posible producir energía renovable localmente, por ejemplo a través de placas solares, y compartirla entre los miembros de la comunidad sin necesidad de asumir grandes inversiones iniciales.
Objetivos de la comunidad energética
Según se recoge en la documentación facilitada, los principales objetivos de este proyecto son:
- Reducir la pobreza energética en Molina de Segura.
- Fomentar la producción local de energía renovable.
- Promover la participación ciudadana en el sistema energético.
- Disminuir las emisiones de CO₂ a nivel municipal.
En el corto plazo, el propósito es incluir a los consumidores más vulnerables en un sistema de autoconsumo colectivo. Según explican los responsables del proyecto, a medida que este sistema se consolide, se espera mejorar las condiciones de vida de las familias participantes y reducir desigualdades sociales. A largo plazo, el modelo busca contribuir al objetivo general de descarbonización del municipio.
Primera fase: autoconsumo colectivo en edificios municipales
La primera etapa del proyecto contempla la instalación de una planta solar fotovoltaica de 81,27 kWp en el IES Francisco de Goya, con una inversión inicial de 78.000 euros. Según los datos facilitados, esta instalación producirá una energía estimada de 121.225 kWh al año.
En esta fase inicial, tres edificios municipales se integran como consumidores asociados al sistema de autoconsumo. Según el informe técnico, el 56,88 % de su demanda energética quedará cubierta con esta instalación. Además, se estima una reducción de 20,98 toneladas de emisiones de CO₂ al año.
Respecto al rendimiento económico, el sistema generará unos 80.847 kWh/año de excedentes. Según las previsiones municipales, 47.833 kWh/año podrían compensarse en la factura eléctrica, lo que supondría un ahorro conjunto anual de 15.159 euros. De este modo, se calcula que la inversión inicial se amortizará en 5,13 años.
Segunda fase: incorporación de 100 hogares vulnerables
La segunda fase del proyecto contempla la inclusión de 100 hogares seleccionados por la Concejalía de Bienestar Social, ubicados en un radio de 2 kilómetros respecto a la instalación. Según detallan desde el Ayuntamiento, esta ampliación permitirá extender los beneficios del autoconsumo a familias en situación de vulnerabilidad energética.
Entre los datos técnicos aportados, se destacan los siguientes:
- Energía generada anual: 121.225,27 kWh.
- Consumo directo por los hogares: 83.964 kWh/año (69,26 % del total generado).
- Ahorro económico estimado por hogar: hasta 163,73 euros al año.
- Excedentes no consumidos directamente: 37.260,71 kWh/año.
- Retorno estimado de la inversión: 2,92 años.
Según indican los responsables municipales, esta fase pretende facilitar el acceso a energía renovable compartida y reducir los gastos en suministros energéticos de las familias beneficiarias.
Sistema de seguimiento y normativa de funcionamiento
Según ha explicado la Concejalía de Vivienda, el proyecto contempla también la implementación de herramientas digitales de seguimiento, cuyo objetivo es garantizar una gestión eficiente y transparente. Estas herramientas permitirán:
- Realizar un control mensual del consumo.
- Detectar alteraciones en los patrones de uso.
- Ajustar anualmente la asignación energética según las necesidades reales.
Además, se prevé que en 2026 se publique una convocatoria pública de ayudas para ampliar el número de hogares beneficiarios, así como la aprobación de un reglamento de funcionamiento que regule los criterios de participación y reparto energético.
Según destacan desde el equipo técnico del proyecto, este reglamento busca establecer normas claras, garantizar la equidad y asegurar la continuidad del modelo comunitario.
Un modelo basado en colaboración técnica y enfoque social
Desde el Ayuntamiento de Molina de Segura insisten en que la comunidad energética no se limita a la instalación de infraestructuras, sino que se concibe como una herramienta de transformación social que, mediante el acceso a energía limpia y compartida, puede contribuir a reducir desigualdades y avanzar hacia una mayor cohesión social.




